Las lombrices intestinales en gatos son uno de los parásitos intestinales más comunes que afectan a los felinos en todo el mundo. Estos gusanos, que recuerdan a espaguetis, pueden afectar a gatos de cualquier edad, aunque los gatitos son especialmente vulnerables. Entender cómo ocurren las infecciones por lombrices —y cómo prevenirlas— es el primer paso para mantener a tu gato sano y libre de parásitos.
¿Qué son las lombrices intestinales?
Las lombrices intestinales (principalmente Toxocara cati y Toxascaris leonina) son parásitos que viven en el tracto digestivo del gato. Los gusanos adultos pueden alcanzar hasta 10 centímetros de longitud y se alimentan de los alimentos parcialmente digeridos en el intestino.
Como absorben los nutrientes destinados a tu gato, una infestación intensa puede provocar desnutrición, especialmente en gatitos jóvenes. Estos parásitos también son zoonóticos, lo que significa que en ocasiones pueden transmitirse a los seres humanos, lo que hace que la prevención eficaz sea aún más importante para todo el hogar.
¿Cómo se infectan los gatos?
Los gatos generalmente se infectan al ingerir huevos de lombrices presentes en suelo, agua o heces contaminadas. Los gatos que salen al exterior y cazan tienen un riesgo mayor, ya que los roedores y las aves pueden albergar larvas de lombrices en sus tejidos.
Los gatitos suelen infectarse incluso antes de nacer. Las larvas pueden pasar de la madre a sus crías a través de la placenta o de la leche durante la lactancia. Por eso es importante comenzar un calendario de desparasitación desde una edad muy temprana.
Los gatos que viven exclusivamente en interiores tampoco están a salvo. Los huevos de lombrices pueden entrar al hogar adheridos al calzado o la ropa, y los gatos curiosos pueden entrar en contacto con ellos a través de insectos que hayan tocado material contaminado.
Señales y síntomas que debes vigilar
Muchos gatos con una infección leve de lombrices no muestran síntomas evidentes, razón por la cual la prevención rutinaria es tan importante. Cuando los signos sí aparecen, tienden a ser más notorios en gatitos y en gatos con una carga parasitaria más alta.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Abdomen abultado o distendido, especialmente en gatitos
- Pérdida de peso o incapacidad de ganar peso a pesar de comer con normalidad
- Pelaje opaco y áspero
- Vómitos, a veces con gusanos visibles
- Diarrea o cambios en la consistencia de las heces
- Gusanos visibles en las heces o el vómito (parecen hebras pálidas y enrolladas)
- Letargo y mal estado general
Si notas alguno de estos signos, es importante actuar con rapidez. Sin tratamiento, una infestación grave puede causar obstrucciones intestinales y complicaciones serias para la salud, especialmente en gatitos o gatos con el sistema inmunitario debilitado.
Consejo rápido: Aunque tu gato parezca sano, realizar análisis de heces de forma rutinaria cada 6 a 12 meses puede detectar infecciones por lombrices de manera temprana, antes de que aparezcan los síntomas y antes de que los huevos se propaguen por el hogar.
Cómo se tratan las lombrices intestinales en gatos
El tratamiento de las lombrices intestinales consiste en administrar un producto antiparasitario para gatos adecuado que actúe contra los parásitos intestinales. Estos tratamientos funcionan paralizando o disolviendo los gusanos para que sean expulsados de forma natural a través del sistema digestivo del gato.
La mayoría de los tratamientos antiparasitarios deben repetirse tras un intervalo determinado —generalmente de dos a cuatro semanas— porque eliminan los gusanos adultos, pero es posible que no destruyan las larvas o los huevos que aún están madurando. Seguir el calendario recomendado por el producto garantiza que se aborde el ciclo de vida completo del parásito.
En el caso de los gatitos, la desparasitación suele comenzar aproximadamente a las dos semanas de edad, con tratamientos repetidos a intervalos regulares durante los primeros meses de vida. Los gatos adultos se benefician de una desparasitación rutinaria y continua como parte de un plan integral de prevención de parásitos.
Prevención de infecciones por lombrices
La prevención es mucho más sencilla —y menos estresante para tu gato— que lidiar con una infestación activa. Mantener una rutina de desparasitación constante es la medida más eficaz que puedes tomar.
Muchos de los modernos productos antipulgas y antiparasitarios para gatos combinan protección contra múltiples parásitos en un solo tratamiento, lo que facilita cumplir con el calendario de prevención de tu gato. Busca fórmulas de amplio espectro que actúen contra las lombrices intestinales junto con otros gusanos intestinales comunes.
La higiene también juega un papel fundamental. Limpia el arenero a diario, ya que los huevos de lombrices necesitan entre uno y tres días fuera del huésped para volverse infecciosos. Lávate las manos después de manipular el arenero o la tierra, y, en la medida de lo posible, evita que tu gato cace.
En hogares con varios gatos, trata a todos al mismo tiempo para prevenir reinfecciones. Mantener el ambiente interior limpio y pasar la aspiradora con regularidad puede reducir aún más el riesgo de contaminación ambiental.
Preguntas frecuentes
¿Pueden los gatos de interior tener lombrices intestinales?
Sí. Aunque los gatos que salen al exterior tienen un riesgo mayor, los gatos de interior también pueden estar expuestos a huevos de lombrices que entran al hogar adheridos al calzado, la ropa o a través de insectos. Los gatitos también pueden nacer con lombrices transmitidas por su madre. Se recomienda el tratamiento preventivo regular para todos los gatos, independientemente de su estilo de vida.
¿Con qué frecuencia debo desparasitar a mi gato contra lombrices intestinales?
La mayoría de los expertos recomienda desparasitar a los gatos adultos al menos cada tres meses como base. Los gatos que cazan, conviven con otros animales o tienen acceso al exterior pueden beneficiarse de un tratamiento más frecuente. Sigue siempre el calendario indicado en el producto que elijas.
¿Puedo contagiarme de lombrices a través de mi gato?
Las infecciones por lombrices son zoonóticas, por lo que los humanos —especialmente los niños pequeños— pueden infectarse si ingieren accidentalmente huevos de lombrices de un entorno contaminado. Practicar una buena higiene de manos y mantener al día el calendario de desparasitación de tu gato reduce significativamente este riesgo.
Proteger a tu gato de las lombrices intestinales no tiene por qué ser complicado. Explora nuestra gama de tratamientos antiparasitarios para gatos de calidad veterinaria para encontrar el producto ideal para tu felino, y consulta con tu veterinario si no estás seguro de cuál es la mejor opción para las necesidades de tu gato.
